Misa pro episcopo
Colecta B
Ez 34,11. 23. 24
Visitábo oves meas, dicit
Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat
eas; ego autem Dóminus ero eis in Deum.
Buscaré
a mis ovejas, dice el Señor, y suscitaré un pastor que las apaciente. Yo, el
Señor, seré su Dios.
[Misa]
Oración
Colecta
Te rogamos, Señor,
que concedas a tu siervo Javier, a quien pusiste al frente de tu pueblo como
sucesor de los apóstoles, el espíritu de consejo y de fortaleza, de sabiduría y
de amor, para que, pastoreando fielmente al pueblo que se le ha confiado,
realice el misterio de la Iglesia en el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Lectura del Profeta
Isaías
52, 7-10
¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del
mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva, que pregona la victoria,
que dice a Sión: «¡Tu Dios es Rey!».
Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que
vuelve a Sión. Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor
consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén: el Señor desnuda su santo brazo a la
vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de
nuestro Dios.
Salmo responsorial
Sal 95,1-2a. 2b-3. 7-8a.10
R/. Annunciáte
in ómnibus pópulis mirabília
Dómini.
R/. Cantad a todos los
pueblos las maravillas del Señor.
Cantad al Señor un cántico nuevo; / cantad al Señor, toda la tierra; / cantad
al Señor, bendecid su nombre.
R/. Annunciáte
in ómnibus pópulis mirabília
Dómini.
Proclamad día tras día su victoria; / contad a los pueblos su gloria, / sus
maravillas a todas las naciones.
R/. Annunciáte
in ómnibus pópulis mirabília
Dómini.
Familias de los pueblos, aclamad al Señor; / aclamad la gloria y el poder del
Señor, / aclamad la gloria del nombre del Señor
R/. Annunciáte
in ómnibus pópulis mirabília
Dómini.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey; / él afianzó el orbe, y no se moverá; /
él gobierna a los pueblos rectamente.»
R/. Annunciáte
in ómnibus pópulis mirabília
Dómini.
Lectura de la II carta
de S. Pablo a los Corintios 5,14-20
Hermanos: nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por
todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no
vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no
valoramos a nadie por criterios humanos. Si alguna vez juzgamos a Cristo según
tales criterios, ahora ya no.
El que es de Cristo, es una criatura nueva. Lo antiguo ya ha pasado, lo nuevo
ha comenzado. Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió
consigo y nos encargó el servicio de reconciliar. Es decir, Dios mismo estaba
en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuentas de sus pecados, y
a nosotros nos ha confiado el mensaje de
Aleluya
lo 15,15b
Allelúia. Vos dixi amícos, dicit
Dóminus, quia ómnia quaecúmque audívi a Patre meo nota feci vobis. Allelúia.
Aleluya. A vosotros os
llamo amigos, dice el Señor, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he
dado a conocer. Aleluya.
Lectura del santo
Evangelio según San Jua
15, 9-17
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me ha amado, así os
he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis
en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y
permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en
vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os
améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois
mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el
siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo
que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he
destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo
que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a
otros.
Prefacio común I
El universo restaurado en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro.
A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que
participáramos todos. Siendo Él de condición divina se despojó de su rango, y
por su Sangre derramada en la Cruz puso en paz todas las cosas; y así,
constituido Señor del universo, es fuente de salvación para cuantos creen en
Él.
Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo .
Fílius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ánimam suam redemptiónem
pro multis.
El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan,
sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.
Señor,
por la eficacia del sacrificio que hemos celebrado, multiplica en tu siervo
Javier, nuestro obispo, los dones de tu gracia, para que ejerza dignamente el
ministerio pastoral y consiga los premios eternos por su fidelidad en tu servicio.
Por Jesucristo nuestro Señor.
[Misa]