7.I / 14.VI / 7.VIII / 3.XII

Misa pro episcopo

Colecta B

Antífona de Entrada

Ez 34,11. 23. 24

 

Visitábo oves meas, dicit Dóminus, et suscitábo pastórem qui pascat eas; ego autem Dóminus ero eis in Deum.

Buscaré a mis ovejas, dice el Señor, y suscitaré un pastor que las apaciente. Yo, el Señor, seré su Dios.
[Misa]

 

Oración Colecta

Te rogamos, Señor, que concedas a tu siervo Javier, a quien pusiste al frente de tu pueblo como sucesor de los apóstoles, el espíritu de consejo y de fortaleza, de sabiduría y de amor, para que, pastoreando fielmente al pueblo que se le ha confiado, realice el misterio de la Iglesia en el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo.

[Misa]

Lectura del Profeta Isaías                                                          52, 7-10

 

            ¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión:  «¡Tu Dios es Rey!».

            Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión. Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén: el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios.

 

Salmo responsorial                                             Sal 95,1-2a. 2b-3. 7-8a.10

 

R/. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

R/. Cantad a todos los pueblos las maravillas del Señor.

            Cantad al Señor un cántico nuevo; / cantad al Señor, toda la tierra; / cantad al Señor, bendecid su nombre.

R/. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

            Proclamad día tras día su victoria; / contad a los pueblos su gloria, / sus maravillas a todas las naciones.

R/. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

            Familias de los pueblos, aclamad al Señor; / aclamad la gloria y el poder del Señor, / aclamad la gloria del nombre del Señor

R/. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

            Decid a los pueblos: «El Señor es rey; / él afianzó el orbe, y no se moverá; / él gobierna a los pueblos rectamente.»

R/. Annunciáte in ómnibus pópulis mirabília Dómini.

 

Lectura de la II carta de S. Pablo a los Corintios   5,14-20

 

            Hermanos: nos apremia el amor de Cristo, al considerar que, si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Por tanto, no valoramos a nadie por criterios humanos. Si alguna vez juzgamos a Cristo según tales criterios, ahora ya no.

            El que es de Cristo, es una criatura nueva. Lo antiguo ya ha pasado, lo nuevo ha comenzado. Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el servicio de reconciliar. Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado el mensaje de la reconciliación. Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.

 

Aleluya                        lo 15,15b

Allelúia. Vos dixi amícos, dicit Dóminus, quia ómnia quaecúmque audívi a Patre meo nota feci vobis. Allelúia.

Aleluya. A vosotros os llamo amigos, dice el Señor, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. Aleluya.

 

Lectura del santo Evangelio según San Jua       15, 9-17

 

            En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.

            Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

            No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.


[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor, acepta complacido la ofrenda que te presentamos por tu siervo Javier, y dígnate enriquecer con virtudes apostólicas, para bien de tu Iglesia, al que pusiste como pontífice al frente de tu pueblo. Por Jesucristo nuestro Señor.

[Misa]


Prefacio

Prefacio común I

El universo restaurado en Cristo

            En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.

            A quien hiciste fundamento de todo y de cuya plenitud quisiste que participáramos todos. Siendo Él de condición divina se despojó de su rango, y por su Sangre derramada en la Cruz puso en paz todas las cosas; y así, constituido Señor del universo, es fuente de salvación para cuantos creen en Él.

            Por eso, con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

            Santo, Santo, Santo .


[Misa]

Antífona de la Comunión Mt 20,28

Fílius hóminis non venit ministrári, sed ministráre, et dare ánimam suam redemptiónem pro multis.

El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.

[Misa]


Oración después de la Comunión

Señor, por la eficacia del sacrificio que hemos celebrado, multiplica en tu siervo Javier, nuestro obispo, los dones de tu gracia, para que ejerza dignamente el ministerio pastoral y consiga los premios eternos por su fidelidad en tu servicio. Por Jesucristo nuestro Señor.

[Misa]